Todo el proceso de atención escolar gira en torno de la persona del monitor. Su formación, actitud y voluntad son imprescindibles en la consecución de los objetivos marcados.
Valores que deberán aportar y que requieren y orientan el esfuerzo formativo de Servalia son: responsabilidad, equilibrio, madurez personal y emocional, creatividad, saber escuchar y comprender, espíritu de equipo, actitud de servicio y tolerancia con los niños, recursos lúdicos, etc.
El monitor de Servalia asiste, obligatoriamente durante el curso escolar, al menos, a tres jornadas formativas específicas, e impartidas por la empresa o entidades especializadas.